Es la primera vez que posteo una foto personal sin ninguna edición.Salvo el crop.
Es que tengo ganas de que conozcan a Acacia, la auténtica, mi abuela.
Mami, para los hijos y nietos.
La nenita soy yo, y dejé el detalle de la torta, por la bandera. No recuerdo si se trataba de mi cumple o tal vez del 25 de mayo.
MAMI, española. Acacia de segundo nombre. Nacida en la zona de Huesca. En algún año rondando el 1890. Siempre fue un misterio. Guardaba esa fecha como el secreto más profundo.
Coqueta y buenamoza hasta el último día.
Vino de muy chiquita a Argentina, con sus padres y una gran cantidad de hermanos y hermanas, todos mayores que ella.
El padre venía como Procurador o algún otro cargo importante de la época. Y hace muy poco empecé a atar cabos y a investigar y llegué a la conclusión de que no sería nada raro que hubiera sido miembro de alguna logia masónica.Y por eso Mami ligó ese nombre.
Se radicaron en el sur del país, ahicito donde comienza la Patagonia, y donde los vientos se encargan de hacer volar lo impensable
Llegaron por la puerta grande, y ella disfrutó de un gran bienestar económico y social. Fiestas, cocheros, mucamas, y todo lo que quieran imaginar.
Dicen que tenía muchos pretendientes. Y ella "correspondió" al hijo de un adineradísimo inmigrante italiano. Con la piel algo más oscura, según dicen, influencia de una madre autóctona patagónica. (cosa que los nietos y bisnietos morimos por descubrir...por el orgullo de que también nos corra sangre americana de origen)
Y siguió la buena vida para la pareja, él trabajador y generoso. Ella cuidando a sus tres hijos, seguiditos los tres.Y con su vida social y sociable. Y para más orgullo, haciendo beneficencia de la que no se publica, perfil bajo pero activo. Y eso sí me consta.
Pero llegó la crisis del 30. Y mis abuelos, que para colmo también se habían hecho cargo de la costosa educación de los 7? sobrinos, hijos de una de las hermanas de Acacia, fallecida en el parto del último, a los que en su mayoría mandaron a estudiar a Buenos Aires, comenzaron a perder todo. Y en ese momento, con los otros hijos ya casi adultos, Acacia quedó embarazada. Como ocurría generalmente, llegaba un bebé cuando nadie se lo esperaba.
Y esta vez Acacia estaba leyendo un hermoso libro, y en sus personajes se inspiró para bautizar a mi mamá.
Nada de ponerle nombres ancestrales que fuera a odiar durante toda su vida.
Luego llegó el momento de que el viento se llevara casi todo menos la fortaleza y la garra de trabajo de mi abuelo, que consiguió un puesto público en la ciudad de Buenos Aires.
Y allí se mudaron. A pisos grandes pero alquilados. Con hijos noviando o a punto de casarse. Con una gurrumina* que amaban.Y con sobrinos que los querían y visitaban.
Ya no más cocheros, mucamas, cocineras. No más.
Y gracias al trabajo y constancia, pudieron comprar un departamentito. Living comedor y un dormitorio. Siempre lleno de afectos.
Acacia cocinaba muy bien y no se le "caían los anillos" por nada. Todo lo contrario, siempre estaba TODO de punta en blanco. Impecable, inmaculado. Y ella coquetona, perfecta. Sabía que siempre alguien iba a caer de visita. Conservaba amigos también de las épocas de bonanza.
Con la gurrumina tenían un lazo inquebrantable. Unico. Que tuvo continuidad en su hijita. (yo)
Todos los días la íbamos a visitar. Después del cole. Ella siempre sentada en su sillón trono, cerca de la entrada del departamentito. En ese época las puertas no se cerraban. La puerta de la casa de mi abuela siempre estaba abierta. Su especialidad era recibir. Ahora me doy cuenta: no era de esas abuelas que llevan al parque o van a cuidar a sus nietos. Ella era la que convocaba, y con placer íbamos a verla.
La cocinita era diminuta pero todavia me acuerdo de las latas con galletitas que siempre tenía guardadas en especial para mí. Las ROCOCO !!!
Me prestaba sus perfumes y me dejaba mezclarlos, como alquimista buscando la perfección.
Fui siempre su mimada.
Me sentaba en sus faldas y me leía cuentos.
Disfrutaba cuando yo le cantaba "Chiquitita", la de ABBA.
Yo tenía 14 años cuando dejé de poder besarla. Ahora ella me besa a mí, cuando ella quiere, y seguramente a mi Guiye. Porque él, sin dudas, la conoce.
Y me extendí tanto, tanto, que en lugar de publicar el post el día de su cumple, va a salir al día siguiente!
*chiquita